Perucho Figueredo, autor del himno nacional cubano y Mayor General

Perucho

Pedro (Perucho) Figueredo Cisneros es conocido como autor del himno nacional cubano, pero poco se sabe que fue Mayor General, que su marcha guerrera se escuchó inicialmente en una iglesia ante autoridades españolas y que montado en su caballo mambí la cantó por primera vez al pueblo bayamés.
Perucho, como era conocido el abogado y conspirador independentista, nació en la ciudad de Bayamo el 18 de febrero de 1818, hace 203 años. Por sus dotes artísticas y literarias de adolescente lo apodaban “El Gallito Bayamés”, en 1838 se graduó de bachiller en Filosofía. Viajó a Barcelona a estudiar Derecho y cursó clases de piano, hasta que en 1842 se graduó de abogado. Después se trasladó a Madrid para revalidar su título en la Universidad Central y recorrió varios países de Europa.
En 1844 solicitó a la Real Audiencia de Puerto Príncipe el reconocimiento de su título de abogado, mientras su padre, regidor, alcalde y mayor provincial, le otorgó poder general para que lo representara en todos los pleitos. Cuatro años después fue nombrado alcalde ordinario segundo de la ciudad de Bayamo.
En esa ciudad fundó en 1851, junto a Carlos Manuel de Céspedes, la Sociedad La Filarmónica, centro cultural bayamés que agrupaba a intelectuales de la región como Juan Clemente Zenea, José Fornaris, José Joaquín Palma y José María Izaguirre. Al año siguiente de fundada esta institución ya figuró en un listado de sospechosos por infidelidad al gobierno español y ante el peligro de ser deportado se vio obligado a trasladarse hacia La Habana.
En 1858 regresó a Bayamo con su familia y tres años después sufrió prisión domiciliar durante 14 meses por un escrito publicado. Encerrado en su casa, estudió táctica militar, escribió artículos sobre costumbres cubanas, y en 1867 se integró a la logia Redención, presidida por Francisco Vicente Aguilera.
Su casa fue el centro principal de la conspiración independentista en la región oriental. El 14 de agosto de 1867 se realizó en ella una reunión secreta en la que se formó el Comité Revolucionario de Bayamo, el cual integró como vocal. Ese día, hace 153 años, escribió la letra de la marcha guerrera La bayamesa, que se convertiría en el Himno nacional de Cuba.
El 3 de mayo de 1868 le entregó la letra de la marcha La bayamesa al músico Manuel Muñoz (1813-1895), director de la orquesta de la Iglesia Mayor, para que compusiera la música e hiciera la instrumentación. Al mes siguiente se interpretó en presencia del gobernador de la ciudad y de otras autoridades españolas durante las celebraciones de la fiesta religiosa del Corpus Christi.
Un imprevisto motivó que la fecha de alzamiento, acordada previamente por Carlos Manuel de Céspedes y sus seguidores para el día 14, se adelantara, y el 10 de octubre de 1868 se produjo el alzamiento de La Demajagua, dando inicio a la guerra de independencia contra España.
Al recibir la inesperada noticia del alzamiento de Céspedes, Perucho organizó, junto con Maceo Osorio y Donato Mármol, a los conspiradores de Bayamo. El 12 de octubre, después de sucedido el revés de Yara por las fuerzas cubanas, y decidida la toma de la ciudad de Bayamo, recibió un mensaje de Céspedes en el cual le informaba que se dirigía con el general dominicano Luis Marcano rumbo a la zona de Barranca.
En el ingenio Las Mangas, Perucho se reunió con 32 hombres armados y al día siguiente, luego de rechazar las peticiones de paz de las autoridades españolas, dirigió una proclama al pueblo bayamés en el cual lo llamaba a la incorporación a la lucha.
El 15 de octubre de 1868 se entrevistó con Céspedes en Barranca y junto al general Marcano organizaron la toma de Bayamo. Canducha Figueredo, su hija de 17 años de edad, fue designada como abanderada de la tropa. El 20 de octubre se derrotó la guarnición española de la ciudad y los rebeldes tomaron Bayamo. El pueblo alrededor de la plaza de la Iglesia Mayor pidió a Perucho la letra de la marcha guerrera, la cual dio a conocer montado en su caballo.
Al formarse el Gobierno provisional en Bayamo, fue nombrado jefe del Estado Mayor y el 6 de noviembre publicó en el periódico El Cubano Libre un artículo en el cual se calificaba de conspirador privado y público contra el colonialismo español. El 11 de abril de 1869, en la Asamblea de Guáimaro, fue designado Subsecretario de Guerra del Primer Gobierno de la República en Armas, con el grado de Mayor General. También se desempeñó como jefe de despacho del presidente Carlos Manuel de Céspedes.
El 18 de diciembre de 1869 renunció a la subsecretaría de Guerra por estar en desacuerdo con la destitución del general en jefe, mayor general Manuel de Quesada, y aunque Céspedes no la aceptó, se desentendió de la misma. A mediados del año siguiente Perucho cayó enfermo de fiebre tifoidea.
Estando enfermo cayó prisionero de los españoles el 12 de agosto de 1870 cuando aun convaleciente de fiebre tifoidea, en la finca Santa Rosa de Cabaniguao, en Las Tunas. Fue conducido a Santiago de Cuba y fusilado cinco días más tarde cuando tenía 52 años.
Su himno es cantado cada día por los niños cubanos en sus escuelas y por todos los cubanos en las actividades patrias. El llamado de Perucho al combate está siempre presente, convencidos de que morir por la Patria es vivir.

 

Palabras clave
Compartir:

Añadir nuevo comentario