La Operación Verdad de 1959 se mantiene hoy para desmontar mentiras

Operación Verdad

La historia se repite, dice un viejo refrán, pero las campañas de mentiras fraguadas en Estados Unidos contra Cuba desde antes del triunfo de la Revolución en 1959 no se repiten, sino que nunca han cesado y se incrementan hoy, pese al rechazo mundial a esas infundadas calumnias.
La Operación Verdad fue el nombre con que se conoció a la masiva conferencia de prensa convocada el 22 enero de 1959 en La Habana, con el apoyo de las principales instituciones periodísticas nacionales existentes, el Colegio de Periodistas y la Asociación de Reporters, para desbaratar la campaña de mentiras contra la Revolución sobre los juicios y ajusticiamiento de connotados torturadores y asesinos de la dictadura batistiana.
A solo dos semanas del triunfo de la Revolución Cubana, el 15 de enero, un grupo de congresistas norteamericanos se declararon contrarios al enjuiciamiento de los criminales de guerra batistianos y solicitaron al Departamento de Estado su intervención en el asunto. En una actitud insolente, el representante republicano Wayne Hays pidió adoptar sanciones económicas contra Cuba, tales como la rebaja de la Cuota Azucarera, el Embargo Comercial, y si era preciso, considerar una invasión con el envío de tropas.
Esta campaña fue potenciada por las grandes agencias de noticias que dominaban el espectro mediático internacional, donde sólo la United Press International (UPI) y la Associated Press (AP) combinadas, poseían en esos años 261 corresponsalías en Estados Unidos y 167 en el extranjero, así como miles de reporteros, especialmente en Latinoamérica, según la UNESCO.
“En menos de 48 horas se organizó todo. Las embajadas de Cuba y la línea aérea Cubana de Aviación hicieron posible que 380 periodistas del continente aceptaran viajar a La Habana. Se hospedaron, en su mayoría, en las 240 habitaciones del hotel Havana Riviera, en Paseo y Malecón, donde se crearon facilidades para la transmisión de las informaciones, el transporte y un cuerpo de intérpretes”, recordaba el destacado periodista ya fallecido Juan Marrero.
El 22 de enero el Comandante Fidel Castro convocó una conferencia de prensa en el Cabaret Copa Room del Hotel Habana Riviera a la cual invitó a los 380 periodistas de Estados Unidos y América Latina para mostrarles la verdad de la Revolución y el carácter decisivo de la lucha de masas en Cuba.
Los periodistas invitados pudieron observar con sus propios ojos la realidad de lo que acontecía en Cuba, tergiversada a raíz de los juicios y condenas a cerca de 400 oficiales del ejército de la dictadura de Batista, que cometieron brutales asesinatos y torturaron a cientos de detenidos, mientras la prensa y el gobierno de Estados Unidos silenciaban esos crímenes.
La víspera, con la presencia de esos 380 periodistas invitados de todo el continente, del Cuerpo Diplomático, y ante casi un millón de cubanos congregados frente a la terraza norte del Palacio Presidencial (hoy Museo de la Revolución), el 21 de enero se puso en marcha la Operación Verdad. Fidel expresó en esa ocasión, la decisión inquebrantable del pueblo de defender a toda costa su propio destino, sin intromisiones extranjeras.
"Yo no tengo que rendir cuentas a ningún congresista de los Estados Unidos ni a ningún gobierno extranjero", señaló, para luego añadir: "Yo les rindo cuentas a los pueblos, en primer lugar, a mi pueblo".
Esa campaña mediática de Estados Unidos contra Cuba comenzó en 1957, después del desembarco del yate Granma y la emboscada de Alegría de Pío, cuando las principales agencias noticiosas de ese país aseguraron al mundo que el líder Fidel Castro había muerto. Para desmontar la falsa noticia varios periodistas internacionales fueron llevados clandestinamente hasta la Sierra Maestra y entrevistaron a Fidel. El primero fue, en el propio 1957, el reportero Herbert Matthews, del The New York Times, y posteriormente los periodistas Jorge Ricardo Masetti, argentino, y Carlos María Gutiérrez, uruguayo.
Días después de la Operación Verdad Fidel Castro habló por primera vez de la necesidad de crear una agencia informativa latinoamericana en el Aula Magna de la Universidad de Caracas, durante la visita que realizó a Venezuela el 24 de enero de 1959. Según Fidel existía la necesidad de contrarrestar las campañas confusionistas de los enemigos de los movimientos progresistas latinoamericanos y difundir al mundo la verdad de esas luchas.
Así surgió cinco meses después, de la mano del propio Fidel y del Comandante Ernesto Che Guevara, el 16 de junio de 1959, la Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina, para introducir en los flujos informativos internacionales una visión del mundo apegada a la verdad, diferente a las manipulaciones de los monopolios mediáticos de entonces, a pesar de la desventaja en recursos financieros y tecnológicos respecto a sus adversarios, pero con el apoyo de destacados periodistas de toda la región.
En estos 67 años de la Revolución Cubana, y en especial en los últimos años con el recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero que dura ya más de seis décadas y cuyo incremento hicieron coincidir con la pandemia de la Covid-19 y el segundo mandato del presidente Donald Trump, con el declarado propósito de asfixiar al pueblo, aumentar las carencias y confundir a la opinión pública para intentar socavar su apoyo al gobierno.
Resulta evidente la importancia que los centros de poder en Washington dan a la manipulación de las noticias sobre el acontecer en la Isla para provocar malestar, auspiciar protestas y desordenes internos. América Latina está llena de ejemplos del uso de los medios controlados por la derecha con fondos de entidades norteamericanas para derrotar gobiernos progresistas, fabricar fraudes y propiciar golpes de Estado.
Por todo ello la necesidad de la Operación Verdad se mantiene con mayor vigencia, ahora que su enemigo de siempre controla desde Estados Unidos las redes sociales e Internet, agencias internacionales de noticias, y ejercen su influencia en importantes medios de la derecha mundial. Pero, poco a poco la verdad se impone, los pueblos van conociendo las manipulaciones y la batalla continúa hasta esclarecer finalmente la verdad.

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