
Juan Gualberto Gómez, hijo de esclavos libres, fue uno de los patriotas más consecuentes con los principios independentistas, lo que reconoció José Martí al nombrarlo representante del Partido Revolucionario Cubano en la Isla y elegirlo para dirigir en ella los preparativos de la Guerra Necesaria de 1895.
Mencionado casi siempre por ese rol encomendado por Martí, la grandeza de su vida y obra estriba en su capacidad que para desempeñarse con acierto y de manera sobresaliente en distintos ámbitos de la esfera pública y política dentro y fuera de Cuba en sus 78 años de vida, hasta su muerte el 5 de marzo de 1933.
Nació libre el 12 de julio de 1854 en Ingenio Vellocino, Sabanilla del Encomendador (actualmente Juan Gualberto Gómez), Matanzas, pues sus padres, esclavos domésticos en ese entonces, ahorraron dinero para comprarlo a su dueño desde que estaba en el vientre de su madre.
Una vez que sus padres lograron ahorrar para comprar su libertad decidieron trasladarse a vivir a La Habana para proporcionarle una mejor educación a su único hijo, hecho favorecido por la dueña del ingenio que sentía un especial cariño por el pequeño y el matrimonio de antiguos esclavos.
Ya en la capital sus padres lo pusieron a estudiar en los mejores colegios al que podían acceder los niños negros en aquel entonces y ya había llegado al límite de conocimientos que podía adquirir por su raza, cuando estalló en 1868 la Guerra de los Diez Años.
Su natural inteligencia y firme compromiso con la causa independentista cubana marcó toda su vida en la cual ocupó importantes responsabilidades y fue un destacado periodista, cuyo nombre ostenta una alta distinción de la Unión de Periodistas de Cuba, quien rinde con ella permanente homenaje a su memoria.
Temerosos de las consecuencias que la guerra podría traerle al hijo que con tanto esmero habían educado, sus padres decidieron mandarlo a Europa a estudiar, previo consejo de su antigua ama, quien les prometió que si lo enviaban a Francia ella los llevaría consigo cuando fuera de vacaciones para que pudieran visitar a su hijo, y en 1869 partió rumbo a Paris.
Allí en las noches comenzó a imbuirse de los conocimientos más avanzados y del espíritu revolucionario que dominaban aquella ciudad donde todos los hombres eran tratados por igual sin importar el color de la piel.
A finales de 1878 retornó Juan Gualberto a La Habana, donde conoció a José Martí con quien de inmediato desarrolló una amistad fundada en ideales compartidos que uniría la acción revolucionaria de ambos. Fundó el periódico La Fraternidad, conspiró en la preparación de la Guerra Chiquita, fue detenido el 25 de septiembre de 1879 y confinado a la prisión de la ciudad autónoma española de Ceuta, orilla africana del Estrecho de Gibraltar, hasta 1882.
Regresa a Cuba en 1890 y, después de fundado el Partido Revolucionario Cubano el 10 de abril de 1892, Martí delegó en él la preparación de la Guerra Necesaria en toda la Isla. En 1895 es desterrado nuevamente al fracasar en La Habana el alzamiento independentista del 24 de febrero y condenado a 20 años de prisión en los calabozos de Ceuta y Valencia.
En 1898 fue puesto en libertad y regresa a su Patria definitivamente. A partir de entonces tiene una activa participación en contra de la Enmienda Platt y los gobiernos de turno hasta su muerte. Resultó electo delegado a la Asamblea de Representantes de la Revolución Cubana, la cual inició sus sesiones el 24 de octubre de 1898, donde se desempeñó como vocal hasta junio de 1899.
En diciembre de 1898 acompañó al mayor general Calixto García a Washington, Estados Unidos, como miembro de la comisión enviada para gestionar el reconocimiento a la Asamblea y los fondos necesarios para el licenciamiento honroso del Ejército Libertador.
Después de que el 20 de mayo de 1901 se declarase a Cuba una República, bajo el seudónimo "G" fustigó duramente a su primer Presidente, Tomás Estrada Palma, y a la Enmienda Platt, que convertía a Cuba prácticamente en una colonia de los Estados Unidos, y consecuente con el legado martiano denunció el peculado y las posturas de funcionarios pro anexionistas.
Durante la segunda intervención militar norteamericana (1906-1909) fue miembro de la Comisión Consultiva, con el cargo de vocal. Ocupó escaños de la Cámara de Representantes (1914-1917) y del Senado (1917-1925), por la provincia de La Habana. Fue redactor de varios periódicos, destacado orador, y realizó una gran campaña en defensa de la igualdad de la raza negra hasta su muerte el 5 de marzo de 1933.