
Con el merecido homenaje al apóstol en el 173 Aniversario de su natalicio y el Año del Centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, como cada año los contralores y auditores de la Contraloría General de la República este 28 de enero firmaron y ratificaron el compromiso de cumplir los principios y valores del Código de Ética para los auditores del Sistema Nacional de Auditoría, con la misión y responsabilidad que nos asiste y el compromiso con la Revolución, el legado de nuestro invicto Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, el General de Ejército Raúl y el Presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez.
En la Contraloría General este acto solemne estuvo presidido por la Contralora General Mirian Marban González, presentes también los vicecontralores generales, contralores jefes de dirección, auditores y trabajadores de este órgano del Estado.
Este Código tiene como basamento ético esencial el concepto de Revolución de nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, el que masivamente los cubanos JURAMOS cumplir.
Los auditores del Sistema Nacional de Auditoria hacen suyos los conceptos éticos que deben regir la conducta y actuación personal de todos los que asumen la responsabilidad de esta digna profesión, como complemento cualitativo necesario en el cumplimiento de la Constitución de la República de Cuba y demás normas jurídicas, aplicando con eficiencia y eficacia lo establecido en las Normas Cubana de Auditoría y su Manual de procedimientos.
Suficientes ejemplos de honestidad, transparencia y justicia nos inspiran a realizar la labor cada día mejor, como herederos del pensamiento y la acción de Martí y Fidel, de quienes hemos aprendido lecciones de honradez, modestia, sacrificio y altruismo.
Ningún Código puede abordar todas las circunstancias éticas que pueden surgir en el desempeño de sus funciones, pero si deben tener plena garantía de la justicia y la certeza de que el resultado alcanzado está basado en el juicio profesional, sobre el cumplimiento de la legalidad y objetividad, actuar de buena fe y a favor del interés público, con transparencia y correspondencia entre la forma de pensar y actuar. La independencia de los auditores no debe verse afectada por intereses personales, que pudieran generar incumplimientos de sus funciones y de las atribuciones y obligaciones de su cargo.
El colectivo de auditores de la Contraloría General de la República y del Sistema Nacional de Auditoría a partir de sus conocimientos y aptitudes, contribuyen a educar a la administración en la necesidad de compartir y hacer suyos estándares de comportamiento con la premisa que “En Prever está todo el arte de salvar”.
Como cada año al finalizar el acto de firma y ratificación del Código de Ética de los auditores en la Contraloría General, fue depositada una ofrenda floral ante el busto de José Martí ubicado en nuestra sede.