El asesinato de dos diplomáticos cubanos por la dictadura argentina en 1976

diplomáticos
Los jóvenes diplomáticos cubanos Jesús Cejas Arias y Crescencio Galañena Hernández fueron secuestrados por agentes de la última dictadura militar argentina (1976-1983) el 9 de agosto de 1976 en Belgrano, cerca de la sede de su Embajada en Buenos Aires, llevados a un centro de torturas y luego asesinados. Como parte de la Operación Cóndor diseñada por la CIA estadounidense, y en coordinación con contrarrevolucionarios de origen cubano, Crescencio y Jesús de 27 y 22 años respectivamente fueron interceptados en el auto en que salieron de la embajada, sacados por la fuerza y obligados a entrar en otro auto donde fueron llevados al ex centro clandestino de detención Automotores Orletti, uno de los tantos centros clandestinos instalados por la SIDE (Secretaría de Inteligencia). Ese lugar en la barriada porteña de Flores los argentinos lo califican en la historia reciente como “La cueva del Plan Cóndor”, un centro clandestino de detención destinado especialmente a mantener secuestrados y sometidos a crueles torturas a militantes de la izquierda latinoamericana refugiados en Argentina. Por ese infierno pasaron antes de ser asesinados chilenos, uruguayos, bolivianos, paraguayos, además de argentinos y nuestros dos cubanos quienes se desempeñaban como custodios en la embajada. Todos fueron víctimas de la estrategia contrainsurgente de la dictadura del general Jorge Rafael Videla, quien falleció finalmente sobre un inodoro carcelario en la madrugada del 17 de mayo del 2013 victima de un paro cardiaco. A 48 años de uno de los capítulos más tristes en la historia diplomática de la Isla en esa tierra austral, argentinos y cubanos nunca olvidan a los dos jóvenes que ingresaron a la lista de mártires del servicio exterior cubano en distintas partes del mundo y cuyos restos estuvieron desaparecidos por 36 años. Casualmente, en junio de 2012 y a 30 kilómetros de la capital, unos niños que jugaban en un terreno abandonado de la localidad bonaerense de Virreyes, en la localidad de San Fernando, encontraron en un tanque metálico de 200 litros relleno con cemento los restos de Galañena. Un año después, en 2013, tras una profunda búsqueda, aparecieron los restos de otros desaparecidos en la dictadura, en las mismas condiciones, entre los cuales fueron hallados los de Jesús. Arias y Galañena son parte de los miles de cubanos víctimas directas del terrorismo de Estado auspiciado por la CIA y el gobierno estadounidense en diversas partes del mundo, y cada año el pueblo rinde homenaje a su memoria.
Compartir:

Añadir nuevo comentario