
A partir de su aparición en el éter un 24 de febrero hace 68 años, su señal era esperada por millones de cubanos que la escuchaban cuidándose de la represión policial de Fulgencio Batista. ¡Aquí Radio Rebelde! Se convirtió en señal de esperanza, de resistencia y de victoria, y esa tradición continúa.
Fundada el 24 de febrero de 1958 en medio del fragor de los combates en la Sierra Maestra por la definitiva liberación de Cuba, de la mano del comandante Ernesto Che Guevara y un grupo decidido de audaces comunicadores, desde entonces ha mantenido su ascendencia y prestigio en el pueblo cubano.
A pocos meses de iniciada la lucha armada, en 1957 el Che Guevara solicita al Movimiento 26 de Julio en el llano el envío de los equipos necesarios para instalar una emisora radial en la Sierra Maestra. El miembro del Movimiento Ciro del Río, coordina a principios de enero de 1958 una entrevista entre el Che y Eduardo Fernández, técnico de radio y miembro del movimiento en Bayamo.
El Che, luego de escuchar su idea de construir un equipo de radio, lo pone en contacto con el movimiento para que le ayuden a conseguir las piezas para ejecutar el proyecto. Por un problema de tiempo, se decide conseguir un equipo nuevo en La Habana a través del Movimiento.
El día 16 de febrero de 1958, la planta transmisora llega a la comandancia del Che en La Mesa, traída por varios compañeros, al frente de los cuales venía el que habría de ser después el alma de la planta, el jefe técnico de Radio Rebelde y posterior comandante Eduardo Fernández.
Un transmisor de la marca Collins, modelo 32-V-2, de mediana potencia, unos 120-130 watts, una planta eléctrica de un kilowatt de potencia para alimentar el transmisor, un tocadiscos y un bombillo fueron la semilla de Radio Rebelde.
El 24 de febrero de 1958, se realizó la primera transmisión oficial de 20 minutos desde la casa de Conrado, campesino miembro del Partido Socialista Popular y colaborador del Ejército Rebelde, situada un poco más abajo del montículo que sobresale en la línea de la Maestra y lleva su nombre: el Alto de Conrado.
El capitán del Ejército Rebelde Luis Orlando Rodríguez es nombrado director de Radio Rebelde, órgano oficial del movimiento revolucionario 26 de Julio, y Orestes Valera y Ricardo Martínez sus locutores. La primera transmisión duró alrededor de 20 minutos. Abrió con el himno invasor y después la identificación. Se hizo mención a los compañeros muertos en el combate de Pino del Agua y leyó un editorial dedicado al 24 de febrero de 1895.
El programa se radiaba a las 5 de la tarde y a las 9 de la noche; y se transmitía en la banda de 20 metros, utilizada para comunicaciones más bien de larga distancia, por lo que en los territorios más cercanos no se escuchaba la transmisión. Se sigue trabajando para mejorar su eficiencia, se construye otra antena, y se comienza a transmitir en las bandas de 40 y 20 metros.
El 15 de abril, el comandante en jefe, Fidel Castro, realiza su primera alocución por Radio Rebelde, la que lleva estímulo y aliento a los combatientes no solo de la sierra, que ya conocen las noticias del fracaso de la huelga de abril, sino al llano que ha padecido directamente ese revés. Fidel expone que hay que redoblar los esfuerzos contra la tiranía, y que es ahora cuando hay que ser más fuertes y más firmes. Alerta de una gran ofensiva de la tiranía contra la Sierra Maestra y orienta adoptar medidas para rechazarla.
La trascendencia histórica de la salida al aire de Radio Rebelde el 24 de febrero de 1958 radica en que dio la posibilidad de transmitir el mensaje de la Revolución Cubana diariamente a las masas, con la verdad sobre la presencia del Ejército Rebelde en la Sierra Maestra y, al mismo tiempo, de utilizarla como medio de comunicación entre los diferentes frentes guerrilleros.
Los días 16 y 17 de abril, por instrucciones de Fidel, Radio Rebelde se traslada hacia La Plata, una de las medidas para rechazar la ofensiva y tener un medio directo de comunicación con el pueblo de Cuba, lo que la convierte en un punto estratégico que el enemigo trata de interferir y destruir con intensos bombardeos, pero nunca afectaron el lugar exacto de la estación.