Abril, un mes muy duro para la guerrilla del Che Guevara en Bolivia

Che Guevara

Abril de 1967 fue un mes muy duro para la guerrilla del Comandante Ernesto Che Guevara en Bolivia. Ese mes cayeron en combate contra el Ejército dictatorial, que contaba con fuerte apoyo de Estados Unidos, dos de sus pilares, los capitanes cubanos Jesús Suárez Gayol y Eliseo Reyes Rodríguez.
También ese mes fue asesinado el guerrillero boliviano Jorge Vázquez Viaña (Loro o Bigotes), quien tras ser herido en combate fue internado clandestinamente en el hospital de Choreti, de donde fue secuestrado por el Ejército y asesinado el 22 de abril de 1967.
Anteriormente habían muerto ahogados al cruzar el Río Grande en uno de los desplazamientos habituales de la guerrilla, los combatientes bolivianos Benjamín Coronado Córdova, el 26 de febrero de 1967, y Lorgio Vaca Marchetti, el 16 de marzo del propio año.
En este artículo hablaremos de Suárez Gayol, conocido en la guerrilla como El Rubio o Félix. Nació el 24 de mayo de 1936 en el poblado de Manatí, provincia cubana de Las Tunas, hijo de emigrantes asturianos. Sus padres lo mandan a estudiar a Camagüey, y en esa etapa de su vida muere su padre, por lo cual su madre decide ir junto a su hijo con el ánimo de suplir la ausencia paterna.
En Camagüey fue líder estudiantil y en 1955 es fundador del Movimiento 26 de Julio (M-26-7) en esa ciudad. Organiza huelgas y mítines contra el régimen de Fulgencio Batista, pronuncia discursos, denuncia a las autoridades del gobierno y a las policiales por las torturas. Es detenido y apaleado varias veces en los calabozos batistianos, de los cuales salía cada vez con más deseos de combatir contra la cruel dictadura.
Matricula Arquitectura en la Universidad de La Habana, y desde la histórica colina prosigue su lucha contra el tirano. Recibe allí su bautismo de fuego: un balazo a sedal en una manifestación. En marzo de 1957 se convierte en combatiente clandestino en la capital donde cae prisionero. 
Después de múltiples gestiones, Aurora, su madre, consigue arrebatárselo a los esbirros de Batista y lo embarca para Estados Unidos para salvarle la vida De allí viaja a ciudad México y regresa a Cuba en abril de 1958 como miembro de la expedición de El Corojo.
Por orden del Movimiento 26 de Julio organiza acciones de combate en la provincia de Pinar del Río, incendia una emisora de radio donde sufre quemaduras en los pies. Los sicarios lo persiguieron sin descanso para darle muerte por tales acciones. Debido a la represión y al clandestinaje usa varios seudónimos: Furia, Dionisio, Félix, Armando, hasta que lo trasladan a Las Villas, al mando del Che, quien poco después lo asciende al cargo de capitán.
Cuando es convocado por el Che para viajar a Bolivia, ocupaba el cargo de viceministro de Industria. El ministro, Orlando Borrego, quien le comunicó dicha convocatoria, cuenta que "su reacción fue como la de un niño al que se premia con el más preciado juguete. Daba saltos de alegría y me abrazaba”.
El 2 de diciembre de 1966 escribió a su madre, Aurora Gayol, la carta de despedida en la que le expone la alegría por la posibilidad de ayudar al logro de la independencia de otros pueblos, y agregaba: "sé que mi madre es una revolucionaria en toda la extensión de la palabra y aunque sufra, porque eso es inevitable, en el fondo de su corazón aprueba esta decisión mía y se siente orgullosa de su hijo (...). Cuando el dolor sea muy fuerte, piensa en tu hijo que es feliz combatiendo por la revolución, aunque ello implique ciertos riesgos".
El 10 de abril de 1967, de madrugada, el Che ordena una emboscada con ocho combatientes de la retaguardia, reforzada con otros tres guerrilleros de la vanguardia. Al amanecer, 15 soldados se internaron en dirección a los apostados. 
En su Diario, el Che apuntó: "...a media mañana llegó muy agitado el Negro a avisar que venían 15 soldados río abajo (...) Pronto llegaron las primeras noticias, con un saldo desagradable: El Rubio, Jesús Suárez Gayol, estaba herido de muerte. Y muerto llegó a nuestro campamento, un balazo en la cabeza (...) el tiroteo duró unos segundos (...) junto a un soldado herido encontraron al Rubio ya agonizante, su garand estaba trabado y una granada con la espoleta suelta, pero sin estallar, estaba a su lado”.
El general de brigada Harry Villegas Tamayo (Pombo), superviviente de aquellos acontecimientos, precisó que el primer contacto de los soldados fue con El Rubio. Dos días más tarde Che reunió a toda la columna guerrillera para destacar las facetas del guerrillero caído "y significar que la primera sangre derramada fue cubana”.

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