Aniversario 61 de la primera Ley de Reforma Agraria y 59 de la ANAP

ANAP
Autor

Aniversario 61 de la primera Ley de Reforma Agraria y 59 de la ANAP

 Este domingo 17 de mayo celebramos el 61 aniversario de la primera Ley de Reforma Agraria, una de los reclamos históricos del campesinado cubano que benefició a más de 100 mil familias de este sector y asestó un duro golpe al latifundismo y el dominio imperialista sobre Cuba.

Este día también se celebra el 59 aniversario de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP) y 74 del asesinato del dirigente campesino Niceto Pérez, lo cual da a este domingo en confinamiento voluntario para combatir la pandemia de la COBIT-19 una connotación especial.

La primera Ley de Reforma Agraria, pues se aprobaría una segunda el 3 de octubre de 1963, tenía como objetivo fundamental la redistribución de las tierras del país favoreciendo a los campesinos más pobres y fue la más trascendental de las medidas adoptadas por la Revolución en su primera etapa

Esta ley perjudicó sensiblemente los intereses de los latifundistas nacionales y extranjeros y los alineó contra la Revolución Cubana, y anuló el derecho de las empresas e individuos extranjeros a poseer tierras en Cuba, salvo aquellos que fueran pequeños agricultores.

Fijó en 30 caballerías (402 hectáreas) el máximo de tierra que podía poseer una persona, dispuso la creación del Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) para aplicar las medidas adoptadas y el cual sería presidido por el entonces Primer Ministro Fidel Castro.

Dentro de las causas enunciadas por el gobierno revolucionario cubano para la promulgación de esta ley estaba la concentración de la propiedad de la tierra en unas pocas manos, pues dos mil 336 fincas representaban el dominio sobre un área de 317 mil caballerías de tierra.

Esto se traducía en que el 1,5 por ciento de los propietarios poseían más del 46 por ciento del área nacional en tierras, gran parte de las cuales eran desaprovechadas en grandes latifundios manteniéndose ociosas o cubiertas de marabú y las áreas cultivadas se ocupaban en una producción de bajos rendimientos, utilizándose áreas excesivas en una explotación extensiva de la ganadería.

La necesidad del crecimiento y diversificación de la industria cubana, para facilitar el aprovechamiento más eficaz de sus recursos naturales y humanos y la eliminación de la dependencia del monocultivo agrícola, dio origen a nuevas estructuras productivas estatales en el campo y el mejoramiento de las condiciones de vida y educación de la empobrecida población campesina.

A partir de la promulgación de la Ley quedó prohibido establecer contratos de aparcería u otros en los que se estipulase el pago de la renta de las fincas rústicas en forma de participación proporcional en sus productos.

La Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP) fue creada el 17 de mayo de 1961, en el marco del su Primer Congreso, al amparo de las leyes revolucionarias y en su reglamento general se define que, por voluntad y decisión expresa del campesinado cubano es la organización de masas de los cooperativistas, campesinos y sus familiares, cuyos intereses económicos y sociales se corresponden con el desarrollo armónico de la construcción del Socialismo y sus proyecciones están basadas y orientadas hacia el cumplimiento de la política agraria de la Revolución.

El Congreso Campesino en Armas tuvo como antecedente histórico más inmediato la asamblea de cosecheros de café efectuada el día 25        de mayo de 1958 en las Vegas de Jibacoa, Sierra Maestra, convocada por el Comandante en Jefe del Ejército Rebelde, Fidel Castro Ruz, en plena guerra de liberación.

 Al conmemorarse el XX Aniversario de esa plenaria, Pepe Ramírez, primer presidente de la ANAP Nacional, puntualizó que si bien el Congreso Campesino en Armas había tenido otra fisonomía dada su estructura orgánica, la reunión de campesinos con Fidel en las Vegas de Jibacoa podía considerarse la madre de ese Primer Congreso.

Palabras clave
Compartir:

Añadir nuevo comentario