El pensamiento del Comandante en Jefe, legado de dignidad y honor: Fidel y la salud.

Fidel
Autor
Fuente
SITIO SciELO

El mundo hace 4 años perdió físicamente a un gran hombre, alguien que abogo toda su vida por el bienestar de la humanidad, ejemplo de consagración y trabajo, querido y amado por millones de personas. Sobresaliente líder que los agradecidos recuerdan y no dejaran que su obra y pensamiento se borren de las páginas más bellas de la historia de la humanidad.

Al cumplirse 94 años del natalicio del Comandante en Jefe, el colectivo de la CGR recuerda su legado y reafirma su compromiso de dar continuidad a su pensamiento y su obra. Una de las conquistas que prometió y alcanzó: salud gratuita sin distinción para todos los cubanos y cubanas.

A lo largo de su vida demostró entrega y constancia por defender las ideas más justas para la sociedad, desarrolló con dignidad y honor una obra que Cuba no abandonará jamás. En su Historia me Absolverá, expuso una serie de pasos prácticos, evidenciando un cambio radical de actitud, ya no en el plano de la ética idealista, sino en la praxis de una efectiva voluntad revolucionaria, pues los cambios en el estado de la salud de la población cubana son la expresión de la alta prioridad y los esfuerzos realizados por la Revolución en la esfera social y en las transformaciones cualitativas del nivel de vida de su ciudadanía.

La salud pública cubana es un amplio escenario de consolidación de programas; el mantener la salud del pueblo ante las adversas condiciones ha constituido un reto y un objetivo estratégico para la sociedad y el Estado. No es algo improvisado por las circunstancias, es algo soñado cuidadosamente, reflexionado y llevado a la práctica, lo que debemos a la genialidad del pensamiento de Fidel.

Antes del triunfo de la Revolución la atención de la salud pública se caracterizaba, entre otras cosas, por la carencia de una política nacional unificada respecto a sus normas y funciones; a parte de la insuficiente dotación de servicios médicos que existían para el cuidado de la salud del pueblo. Esa dotación, que estaba bajo la responsabilidad del Estado, era inferior a las otras instituciones que funcionaban con carácter prácticamente privado y muchas de ellas con sentido lucrativo.

Las actividades de este sector se desarrollaban en forma anárquica por medio de instituciones tales como clínicas privadas y mutualistas, instituciones religiosas, hospitales industriales, hospitales del Estado y seguros sociales, de beneficios parciales y de lucro contra los intereses de los trabajadores.

Al triunfo de la Revolución, la inmensa mayoría del pueblo no tenía una asistencia médica adecuada o carecía de ella, los servicios médicos se caracterizaban por la ausencia de un plan nacional de salud pública, baja calidad de los servicios estatales y mejor en los paraestatales y privados,  orientación hacia el aspecto curativo de la medicina, servicios estatales en grandes ciudades, abandono de las zonas rurales y de algunos urbanos; medicina individual, mercantilismo, competencia entre los servicios privados, centralización administrativa: el pueblo era desconocedor de las acciones que lo pudiera beneficiar.

Todas esas circunstancias con el triunfo de la Revolución fueron diferentes, las actividades de la salud pasaron a ser fundamentalmente responsabilidad del Estado revolucionario, con una estructura y normas uniformes que garantizan la realización progresiva de las orientaciones dadas por el mismo.

Con la Ley 1100 de Seguridad Social, promulgada en 1963, que comprende la totalidad de los trabajadores del país, se les garantiza la prestación adecuada para todo tipo de riesgo y enfermedad, así como la asistencia monetaria y servicios. Se inicia, pues, un período totalmente nuevo para la salud pública cubana, caracterizada por: todas las tareas de la salud se hacen en forma planificada, todas deben responder a los adelantos de la ciencia médica, se realizan orientadas con carácter preventivo-curativo; es responsabilidad del Estado., gratuitas y al alcance de toda la población, centralización normativa y descentralización ejecutiva, con una activa participación de las masas en las tareas de la salud , concebidas como derecho del pueblo.

´´La Revolución no se concreta a exponer ideas, sino a realizar ideas, la Revolución no es teoría, es sobre todo hechos. Y cuanto la Revolución se ha propuesto, lo ha logrado´´. Estas palabras pronunciadas por el Comandante en Jefe el 17 de octubre de 1962, en la apertura del Instituto de Ciencias Básicas y Preclínicas Victoria de Girón, en La Habana, se han cumplido a cabalidad, cuidar la salud del pueblo se ha convertido en una tarea social, moral y económica.

Fue la Revolución la que estableció el derecho del pueblo a la asistencia médica y la que ha luchado porque esta sea de máxima calidad. Para el estado revolucionario la salud no es un negocio, al contrario: se invierten esfuerzos, energías y cuantiosos recursos en esta actividad.

Una de las tareas más hermosas que se ha desarrollado en la etapa revolucionaria es trabajar constantemente para lograr un pueblo cada vez más saludable y, sobre todo, un pueblo que se sienta cuidado y seguro con sus servicios médicos. Fidel reafirmó que la mejor calidad humana debe estar en la salud, que no es solo la calidad técnica sino de la calidad de mujeres y hombres que trabajan en ella. Pero decía más, calidad humana hay en nuestro pueblo en todos los frentes de trabajo, pero sí hay un frente donde se exige aún más junto a la vocación, el espíritu de sacrificio, es en el frente de la salud dígase de médicos, enfermeros y técnicos personal que en conjunto determinan el resultado del esfuerzo que despliega la Revolución para con la salud del pueblo.

Constantemente el Comandante se preocupaba  para hacer valer el principio de que la salud es derecho del pueblo, siempre enfatizó en la formación y superación del personal de salud. Esa preocupación data desde los primeros años del triunfo revolucionario. En la primera graduación de 250 médicos, en 1964, expresó: ´´y cada vez será mejor el contingente de médicos, cada vez será más numeroso, cada vez tendremos más recursos humanos y materiales para formarlos´´ .Estas palabras se hicieron realidad cuando a partir de los años ochenta se comenzó a trabajar en el desarrollo de la docencia médica y en la creación de facultades médicas en las provincias, devenidas hoy universidades de Ciencias Médicas, con la ventaja de tener a los médicos más calificados, convirtiéndolos en profesores. Esta idea se completó con la creación de tecnológicos de la salud, que hacen la perfecta integralidad junto al hospital, de lo que necesita cada provincia del país para la formación y superación del personal de la salud al decir Fidel el 14 de junio de 1980 en la inauguración del Complejo de Salud “Ernesto Che Guevara” en la provincia de Las Tunas “… me imagino el futuro: un nuevo centro de formación de especialistas altamente calificados, de nuevos médicos para satisfacer las necesidades de nuestro pueblo …” Lo que más asombra es esa capacidad de avizorar el futuro que ha tenido Fidel , cualidad desarrollada en pocos estadistas.

El 17 de octubre de 1962, en el discurso apertura del Instituto de Ciencias Básicas y Preclínicas Victoria de Girón, Fidel nos decía, al referirse a enviar médicos a Argelia: ´´ claro, hoy podemos mandar 50 médicos, dentro de 8 o 10 años no se sabe cuántos, y a nuestros pueblos hermanos podremos darle ayuda , porque es la Revolución y solo la Revolución la que puede realizar esas proezas; y es un pueblo revolucionario y solo un pueblo revolucionario quien puede llevar adelante semejante tarea´´.

En estos momentos la humanidad enfrente una terrible pandemia, los países más poderosos han tenido que desarrollar acciones que nunca habían concebido porque sus sistemas solo respaldan a los poderosos, a los ricos y han dejado de un lado a los necesitados y estos han sumado sus vidas a los altos números de muertos que cada día incrementa.

El pensamiento de Fidel ha estado presente en todo momento, Cuba ha demostrado apoyo internacional y ha brindado su ayuda humanitaria con la presencia de galenos formados por la Revolución en un número significativo de países, en los cuales han aportado con profesionalidad y humanismo a una labor elemental, cuidando de los necesitados sin distinción alguna.

En estos tiempos la obra de Fidel está más presente y cada día se hace más grande, salvaguardamos una de las más valiosas conquistas de nuestra Revolución, la salud como derecho y deber de cada ciudadano.

Como él mismo expresara: "No hemos conquistado toda la justicia, pero tenemos que salvar la justicia conquistada".

Compartir:

Añadir nuevo comentario