Fidel cree en el pueblo y ese pueblo le quiere, porque quienes están aquí ahora, generales y doctores, campesinos y obreros, vestidos la mayoría con la humildad de los que se ajustan a su salario, le ha dedicado una ovación de pie, entre lágrimas. Si este Congreso no hubiera sido lo que es -una amiga me decía ayer que le había parecido que Raúl había escuchado lo que se habla en su casa, porque su Informe Central tocó al cubano más íntimo-, habría valido por este momento en que se le reconoce aquel mérito a Fidel con la emocionada lealtad de los representantes de su país.En fin, comenzó la Clausura del VII Congreso del Partido. Se presentará al Comité Central del Partido, al Secretariado y al Buró Político. Están Fidel y Raúl, y Cuba agradecida y en vilo. Cubadebate seguirá informando.
