El canciller denunció la aplicación de La ilegal Ley Helms-Burton que demuestra la agresividad de los Estados Unidos contra Cuba. Su esencia es la pretensión descarnada de cuestionar el derecho a la libre determinación y la independencia de la nación cubana, y rechazó la aplicación de medidas criminales, no convencionales, para impedir el abastecimiento de combustible al país desde diversos mercados mediante la amenaza y persecución a las compañías que lo transportan, a los gobiernos de registro y bandera, navieras y empresas de seguros.
Y a pesar de ello, enfatizó, la respuesta del pueblo de Cuba no ha sido otra que de unidad y fortalecimiento de sus principios revolucionarios.
El canciller cubano afirmó la afable relación que existe y continuará entre Cuba y Venezuela basada en el respeto mutuo y en la verdadera solidaridad. Respaldo sin vacilación al Gobierno legítimo que preside el compañero Nicolás Maduro Moros y la unión cívico-militar del pueblo bolivariano y chavista
Repudió las palabras del presidente de los EE.UU. que atacaron al socialismo e ignora o pretende ocultar que el capitalismo neoliberal es responsable de la creciente desigualdad económica y social que hoy sufren, incluso, las sociedades más desarrolladas, y que, por su naturaleza, fomenta la corrupción, la marginalización social, el crecimiento del crimen, la intolerancia racial, la xenofobia; y olvida o desconoce que del capitalismo surgieron el fascismo, el apartheid y el imperialismo.
Nuestro Canciller informó que el Gobierno de Estados Unidos encabeza una grosera persecución contra líderes políticos y movimientos populares y sociales, mediante campañas de calumnias y procesos judiciales escandalosamente manipulados y políticamente motivados, para revertir las políticas que, mediante el control soberano sobre los recursos naturales y la eliminación gradual de diferencias sociales, construyeron sociedades más justas y solidarias, que representaron una salida a la crisis económica y social, y una esperanza para los pueblos de América.
Denunció además que eso realizaron con el ex presidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva, para quien reclamó la libertad. Reprochó los intentos dirigidos desde Washington para desestabilizar al Gobierno de Nicaragua, y ratificó la invariable solidaridad con el presidente Daniel Ortega. Manifestó el apoyo de Cuba a las naciones del Caribe que solicitan legítima reparación por las horrorosas secuelas de la esclavitud, así como el trato justo, especial y diferenciado que merecen. Mostró el compromiso histórico con la libre determinación y la independencia del hermano pueblo de Puerto Rico. Apoyó el legítimo reclamo de soberanía de Argentina sobre las islas Malvinas, Sándwich del Sur y Georgia del Sur.
En las naciones unidas nuestros representantes siempre han denunciado durante 21 años consecutivos la lucha por una causa justa y la necesidad de poner fin al genocida bloqueo estadounidense contra la isla caribeña.
Cuba seguirá como el David que no teme a un Goliat, por muy grande que parezca, porque como nos enseñó nuestro comandante en jefe, Fidel Castro Ruz, trincheras de ideas valen más que trincheras de piedras.
