El Ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, ofreció una conferencia de prensa en la que rechazó de manera enérgica y directa las recientes medidas anunciadas por la Casa Blanca, para activar plenamente el título III de la Ley Helms-Burton, entiéndase reducir las remesas, hacer aún más difíciles los viajes de los ciudadanos norteamericanos a cuba y que los ciudadanos estadounidenses serán capaces de entablar demandas contra personas y compañías que “trafiquen” con propiedades que fueron confiscadas en el triunfo de la Revolución.
Rodríguez Parrilla aseguró que Estados Unidos pretende cerrar a Cuba con el reforzamiento de su política bloqueo, pero que la mayor de las Antillas se abre cada vez más a “una relación sana, culta y respetuosa” con distintos sectores norteamericanos.