El referido grupo reiteró este lunes sus propósitos injerencistas contra el Gobierno de Venezuela y propuso a otras naciones e instituciones sumarse a su empeño por derrocar a las autoridades del país sudamericano, en una declaración de 17 puntos. La referida declaración fue firmada por los representantes de los gobiernos de Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Panamá, Paraguay y Perú y de la proscrita Asamblea Nacional de Venezuela.
El texto pretende responsabilizar de la actual situación interna de Venezuela al gobierno de ese país, al que califica de “una amenaza a la paz y la seguridad internacionales, con efectos regionales y globales”. Asimismo, llama a la comunidad internacional a adoptar sanciones contra el gobierno de Maduro, e incluso a poner a disposición del gobierno -inexistente- del autodenominado presidente encargado Juan Guaidó, los bienes pertenecientes al pueblo venezolano en el extranjero.
