En momentos en que la patria necesita mayor unidad y entrega de sus hijas e hijos, la consagración de Vilma a la defensa de la Revolución deviene en bandera de lucha. Promotora de los cambios más revolucionarios en el ámbito de los derechos femeninos y de la niñez, su presencia nunca fue nominal, sino que se entregaba en cuerpo y alma a tareas y responsabilidades, atenta a cada detalle.
La Federación de Mujeres Cubanas tuvo el orgullo de saberla artífice de su constitución. Desde la Federación, y con la colaboración de otras instituciones y organismos, impulsó el estudio de los problemas de las mujeres, con vista a lograr su plena participación en la vida socio económica del país y su promoción a puestos claves de dirección, caracterizándose, además, por su continuo batallar a favor de la igualdad de género y por su sensibilidad y sentido de la justicia.
Hace pocos días, culminó el X Congreso de la FMC. Vilma no estuvo presente físicamente, lo sabemos. Pero de alguna manera, su espíritu batallador revivió entre las delegadas e invitadas al magno evento femenino. Fue como si estuviera allí, atenta a la lectura del Informe Central, en las comisiones de trabajo, en la plenaria o en los actos colaterales que se hicieron, porque sencillamente Vilma es pueblo, Vlima es Federación, Vilma es Revolución!
