¿Cómo no recordarlo? si, a lo largo de los años de la Revolución impulsó y dirigió la lucha del pueblo cubano por la consolidación del proceso revolucionario, su avance hacia el socialismo, la unidad de las fuerzas revolucionarias y de todo el pueblo, las transformaciones económicas y sociales del paÃs, el desarrollo de la educación, la salud, el deporte, la cultura y la ciencia, la defensa, el enfrentamiento de las agresiones externas, la conducción de una activa polÃtica exterior de principios, las acciones de solidaridad con los pueblos que luchan por la independencia y el progreso, y la profundización de la conciencia revolucionaria, internacionalista y comunista del pueblo.
La vida de Fidel no puede reducirse a unas pocas lÃneas. Su vÃnculo permanente e indisoluble con el pueblo, su brillante oratoria, su magisterio constante, en fin su entrega sin lÃmites a la causa de la Revolución han dejado una huella imborrable en el pueblo cubano y han servido de inspiración para millones de hombres y mujeres de todos los continentes. Las futuras generaciones de cubanos tendrán en él, como en MartÃ, un paradigma y una motivación profunda para dar continuidad a su obra.





