Conscientes del momento histórico que nos ha correspondido vivir, asumiremos por convicción propia la misión que la Revolución nos ha asignado y nos comprometemos a continuar siendo un órgano que se distingue y caracteriza por sus valores éticos, alta profesionalidad y nivel de organización, capaz de influir en la creación de una cultura de responsabilidad, eficiente empleo de los fondos públicos y probidad administrativa, para prevenir y enfrentar indisciplinas, ilegalidades y manifestaciones de corrupción administrativa.
En prever está todo el arte de salvar
José Martí
