Al intervenir en la Mesa Redonda Díaz-Canel valoró de significativas las decisiones económicas anunciadas, teniendo en cuenta la coyuntura actual marcada por las crecientes dificultades, a partir de las medidas impuestas por la administración estadounidense: persecución financiera, la contracción de los créditos, el cierre de los mercados más próximos, entre otros obstáculos. El presidente reconoció también la existencia de problemas internos, como el exceso de burocracia y otras limitaciones que impiden un mayor avance del país.
Sobre el aumento salarial efectivo a partir del mes de julio para los trabajadores del sector presupuestado, precisó que no resulta una reforma salarial, pues ésta contemplaría otros aspectos como una política de precios más coherente, el fin de la dualidad monetaria y la eliminación de los subsidios. Respecto al sector empresarial, puntualizó que también recibe beneficios, porque las nuevas facilidades repercutirán en los salarios. No obstante, llamó a que esto se traduzca en mayores producciones y mejores servicios al pueblo.
Más información: Cubadebate
