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Domingo, 29 Noviembre -0001 19:00

Contra nuestro pueblo, no nos entendemos Destacado

Escrito por DPOC
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Una de las fechas más icónicas de la época de 1960, fue el 2 de julio, cuando el entonces Presidente de los Estados Unidos aprueba una Ley que suspende la compra de azúcar a Cuba. Ante la actitud asumida por los Estados Unidos, el Consejo de Ministros acordó otorgar poderes al Presidente de la República y al Primer Ministro para nacionalizar las propiedades norteamericanas.

Hoy en toda Cuba y parte del mundo resuena los acordes del Título III de la Ley Helms Burton, una legislación norteamericana que busca compensaciones monetarias de empresas y compañías que comercian en Cuba con propiedades legalmente confiscadas y nacionalizadas a inicios de la Revolución.

La Asamblea Nacional del Poder Popular, en representación de todo el pueblo, aprobó desde 1996 la Ley No. 80, Ley de reafirmación de la dignidad y soberanía cubanas, donde en su Artículo 1 se declara ilícita la Ley Helms-Burton, inaplicable y sin valor ni efecto jurídico alguno. Consecuentemente se considera nula toda reclamación amparada en ella, de persona natural o jurídica, cualquiera que fuese su ciudadanía o nacionalidad.

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