Hoy en toda Cuba y parte del mundo resuena los acordes del TÃtulo III de la Ley Helms Burton, una legislación norteamericana que busca compensaciones monetarias de empresas y compañÃas que comercian en Cuba con propiedades legalmente confiscadas y nacionalizadas a inicios de la Revolución.
La Asamblea Nacional del Poder Popular, en representación de todo el pueblo, aprobó desde 1996 la Ley No. 80, Ley de reafirmación de la dignidad y soberanÃa cubanas, donde en su ArtÃculo 1 se declara ilÃcita la Ley Helms-Burton, inaplicable y sin valor ni efecto jurÃdico alguno. Consecuentemente se considera nula toda reclamación amparada en ella, de persona natural o jurÃdica, cualquiera que fuese su ciudadanÃa o nacionalidad.





