También es rememorar de nuevo aquel show mediático de la mafia anticubana que tomó a Elián como bandera para enfrentar la Revolución y que hizo lo imposible porque el niño no regresara a Cuba, en un franco y abierto secuestro que violaba los más elementales derechos humanos. Pero también es reverenciar con orgullo aquellas tribunas abiertas y multitudinarias manifestaciones de todo un pueblo que exigÃa el retorno de Elián González, convertido ya en un sÃmbolo de resistencia en la defensa de los más sagrados derechos: los de un niño y su padre.
Su padre nos enseñó que los verdaderos hombres no tienen precio. Su pueblo lo convirtió en hijo de cada cubano. Nuestro eterno Comandante Fidel Castro, con su confianza, visión y estrategia dirigió y ganó otra batalla por el derecho a la vida.
Â
Información de: Ecured, Cubahora, Cubadebate





