“Pedro Sotto Alba representó el más alto símbolo de la responsabilidad de nuestra generación”. Así lo afirmó el entonces Comandante Raúl Castro Ruz en la luctuosa ceremonia de despedida al valeroso combatiente rebelde, caído en el combate librado en Moa el 26 de junio de 1958.
Síntesis Biográfica
Pedrín, como cariñosamente le llamaban, nació el 27 de noviembre de 1935 en la finca El Becerro, ubicada en el barrio La Julia, cerca de Bayamo, en la actual provincia d Granma, aunque con apenas nueve meses de edad su familia se trasladó para Manzanillo.
Siendo muy pequeño tuvo necesidad de comenzar a trabajar para contribuir al sustento familiar, y así se hizo chapistero, oficio que ejerció como manera de sobrevivir en las precarias condiciones que rodeaban su entorno.
Después de producirse el golpe de Estado perpetrado por Fulgencio Batista, el 10 de marzo de 1952, Pedrín comienza sus actividades revolucionarias como miembro del Movimiento 26 de Julio. En septiembre de 1956 viajó a México y formó parte de aquel puñado de valientes que liderados por Fidel Castro, vinieron en el yate Granma para cumplir la promesa de ser libres o mártires.
Cuando se produjo la sorpresa de Alegría de Pío, que dispersó a la bisoña tropa rebelde, logró burlar el cerco enemigo y llegar a Manzanillo, donde estableció contacto con Celia Sánchez. En marzo de 1957 el joven revolucionario se reincorporó a la guerrilla como parte del primer refuerzo enviado por Frank País a la Sierra Maestra.
Sotto Alba sobresalió por su valor y arrojo en los combates de El Uvero, Estrada Palma, El Salto, y Pino del Agua II, y por sus méritos estuvo entre los combatientes escogidos para abrir el segundo Frente Oriental “Frank País”, comandado por Raúl Castro Ruz. Su participación en las acciones combativas lo hicieron merecedor de la condecoración Legión de Honor “Frank País”
Cuentan que durante el ataque al cuartel de Moa, la explosión de una granada lo hirió mortalmente, y al ser auxiliado por un compañero le dijo “coge mi fusil”. En las honras fúnebres Raúl prometió que cuando la Revolución triunfara, la fábrica de níquel de Moa llevaría su nombre, y la promesa se cumplió doblemente, pues el primero de enero de 1959 el Ejército Rebelde conquistó la victoria, y la empresa niquelífera moense se nombró Comandante Pedro Sotto Alba.
Información recogida en sitos digitales de prensa: Sierra Maestra, Trabajadores, Radio Angulo.
