La respuesta de Céspedes fue tajante Señores: La hora es solemne y decisiva. El poder de España está caduco y carcomido. Si aún nos parece fuerte y grande, es porque hace más de tres siglos que lo contemplamos de rodillas. ¡Levantémonos!
Cuando el Capitán General de la Isla, Caballero de Rodas le envió un mensaje comunicándole que su hijo menor Oscar había sido capturado y condenado a muerte. Le proponía la vida de su hijo mediante un arreglo personal.
La respuesta de Céspedes fue tajante Señores: La hora es solemne y decisiva. El poder de España está caduco y carcomido. Si aún nos parece fuerte y grande, es porque hace más de tres siglos que lo contemplamos de rodillas. ¡Levantémonos!